Por: Yuriko Tejedo(Gerontóloga)

La gerontología está creciendo en importancia, en un mundo cada vez más envejecido, y donde requiere una mirada holística para comprender el proceso de envejecimiento de las sociedades y los individuos.

La gerontología está cada vez más presente, pese a la falta de cultura gerontológica de funcionarios y empleados estatales y la falta o deficiencia de las políticas públicas.

Los profesionales de gerontología se hacen más visibles, alzan la voz necesaria, para fomentar cambios, y ante una aceleración en la dinámica de los cambios sociales y culturales, nos obliga a estar más informados y en constante actualización, ante los nuevos escenarios que se presentan.

Nos encontramos con nuevas generaciones de personas mayores, con ideas renovadas y motivaciones nuevas, y también más exigentes, al ser más consciente de sus derechos y el ejercicio pleno de su ciudadanía y pese a la acción pobre del estado, a pesar de todo, las personas mayores se empoderan, adaptándose a las nuevas tecnologías.

Mientras que el estado pretende dedicarse a asistir a los vulnerables, no se preocupa del curso de vida donde las personas mayores se forman, y así reducir la vulnerabilidad y fomentar un envejecimiento saludable.

Los profesionales de gerontología deben asumir el rol preventivo para tener más personas mayores sanas, incidir en la temprana educación y además, en el aspecto intergeneracional. Los gerontólogos(as) no deben dormirse en los laureles, hay que seguir el curso de los acontecimientos y estar en la capacidad de comprender una nueva dinámica social, que demanda de nosotros nuevas miradas.  

Un pensamiento en “El momento de la gerontología

  1. Que bueno el artículo felicitaciones Yuriko
    Efectivamente el envejecente de tomar medidas para afrontar la vejez.
    No olvidemos la Gerontología es multidisciplinaria por la salud y bienestar del adulto mayor y no un enfrentamiento político.
    Solo que la política no se da cuenta que existen leyes que no se cumplen y están dormidas. Despertemos todos y afrontar nuestra responsabilidad para llegar a una vejez sin comparaciones sino con calidad de vida.

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